Yo soy el Guiller

Hijo de puta el que no bote

Archivo para Enero 2006

Venturi’s Gold

con 9 comentarios

Y Dios decidió que la Presión (P) y la Velocidad (V) fuesen en el mismo lado de la ecuación (PV=nRT), y así, cuando una subiese, la otra bajaría, para mantener el equilibrio. Y así un paraguas abierto en el interior de un coche intenta salir del mismo por la ventanilla rota, porque el aire del exterior va a más velocidad que el del interior, y por lo tanto su presión es menor. Y Dios vió que eso era bueno, y lo llamó Efecto Venturi, y dijo “así mis corderos no morirán de frío, porque el paraguas tapará la ventanilla”.

Esa misma ventanilla cuyos trocitos de cristal se clavaban en mi culo. Y no digo culo por decir, sino digo culo porque era mi culo, el de carne, el blanco, ese mismo que intentaba vanamente tapar con una camiseta atada a la cintura. Porque quiso Dios que ese Jueves noche fuésemos a Granada, y después de cenar Javi nos llevase a las Termas, y en las Termas descubriésemos la maravilla del agua sulfurada, y del barro, y del amor homosexual en público (oh Dios, cómo se amaban esos pecadores, se les veía con Ganas). Y también quiso Dios recordarnos lo efímero de las posesiones materiales, y la fragilidad de las ventanillas de los Corsa, y que para hacer el jipi es mejor ser jipi, porque si te mangan te va a dar igual quedarte sin esos trapos de mierda. Y así, pensativos y temerosos de Dios y su mensaje, íbamos hacia Málaga, desnudos, humillados y agradecidos por el Efecto Venturi y los paraguas que siempre están debajo del asiento del copiloto.

Y entonces quiso Dios que sonase música, y sonó Spandau Ballet, y Manolo y yo nos miramos a los ojos, y reconocimos el milagro, y entre risas y lágrimas cantamos, cantamos a Dios, a Venturi y a Su Puta Madre. Y esa noche, inspirados por Dios, el frío y los amantes de las Termas y el del cigarrito que los miraba a un metro, nos Amamos, como sólo los Hombres pueden Amarse.
Gold
Always believe in your soul
You?ve got the power to know
You?re indestructable

Es tiempo de laca y hombreras

Winamp Venturi – Spandau Ballet – Gold

Escrito por Guillermo

27 Enero, 2006 a 3:50 pm

Escrito en Dioses

Fó-lla-las Clive

con 4 comentarios

Ya me he follado a los otros dos. A ti te dejo elegir,¿por las buenas o por las malas?

Fóllalas Clive. Acabo de ver Closer, y sólo puedo decirte esto, fóllalas a todas. Déjame a esa Natalie que se pierde en un tanga, y deja a esa Julia reviejuná con aires a lo Meryl Streep al gafitas insulso no-sé-lo-que-quiero-y-por-eso-lloro de Jude. El resto, pa ti. Yo no podría, está claro, no te estoy Eres guapo pero te falta PELO EN LA ESPALDA, SOMIERDAregalando nada. Ni dando consejo. Es sólo ánimo. Cuando flaquees, cuando estés cansado, cuando llegues a pensar algo que no sea ?puedo, ergo follo?, acuérdate de este muchachote palillero que, desde el calorcito de su manta nórdica, una noche no quiso ser como tú: sólo quiso estar a tu lado para decirte ?ahora por el culo, Clive. Ahora, por el culo?.

(La película, bien. Me gusta como rareza, viniendo de Eeuu. Dicen comer polla, comer coño, correrse. Es extraña porque habla del amor físico, de los celos físicos, del ?te quiero, enséñame el coño? físico. Natalie es demasiado guapa, Julia nunca ha tenido cuerpo, Jude nunca lo tendrá: el físico lo tiene Clive Owen. Por eso se sale por los cuatro lados cada vez que sale o habla en la pinícula, porque está en su salsa. Fóllalas Clive.

Yo esas cosas sí que las entiendo, los amores de tripas y coños, otros amores más edulcorados, ni chicha ni limoná, que se quedan a medio camino entre cuerpo y espíritu no; será porque soy un puto cavernícola, como dice Clive en la película).

Poli malo poli bueno

Winamp Pollón – Sepultura – Kaiowas

Escrito por Guillermo

12 Enero, 2006 a 1:55 am

Escrito en Literatura

Egipto

sin comentarios

Cuando aún era inédito: ¿Supondrá publicar el fin de las collejas?No soy yo muy de literatura española. Ni de la clásica, que creo que no toco desde El Quijote y Un novio para mamá, ni de la contemporánea, esta última en el convencimiento de que ni los dinámicos urbanos gafapastas que veo en los bares poperos, ni los viejos con sombrero en la barra de los bares gayer tienen nada interesante que decir. Incluso de nuestra mayor figura literaria actual, Pérez Reverte, que me gusta como columnista, sólo he leído El Húsar, que no está mal. He de reconocer, sin embargo, una tímida apertura a los jóvenes novelistas en los últimos años: el ya comentado Andrés Neuman, una mierda pal portero, y el entrañable gordito Ugarte, finalista del Premio Herralde de hace unos años con Los cuerpos de las nadadoras y que me vino insistentemente recomendado y al final regalado por mi queridísima Ruth, dónde coño estás, dónde está tu coño. Ah, y me olvidaba de mi paisano y benefactor Aranda, del que sigo recomendando la tronchante Desprendimiento de rutina porque es un descojone y porque el tío se me apuntó a ACNUR el día en que me dio por ser oenegé.

En éstas, que nuestra querida catalana-manchega me insiste en un escritor, Manuel Pérez Subirana, y yo le doy largas diciendo que no encuentro su libro de debut, Lo importante es perder, cuando la verdad es que ni lo buscaba. Ella, muy lista a veces, en esta ocasión peca de snob y se traga (con perdón) que una novela de la editorial Anagrama sea realmente imposible de encontrar fuera de Madrid y Barcelona, compadeciéndose de nosotros, las gentes de provincias. Ay, capitalinos, como sois.

Pero llega la Navidad y Manuel saca segundo libro y queda finalista del Premio Herralde de su año. Y como el Ugarte arriba citado también obtuvo ese no-premio en el suyo, pues digo: confianza y aventura, que la oveja Paca me recomendó a Vonnegut y acertó, acertó la muy. Así que voy a una librería cualquiera de Málaga, pido su libro y me lo dan. Lo tenían, Dane, claro que lo tenían, SIEMPRE lo han tenido.

Para las collejas, ni publicar ni Herraldes ni niños muertos: cuellos altos. ¡Mano de santo, oiga!Egipto es el nombre de la segunda novela de Pérez Subirana, una novela sobre las vocaciones inexistentes y la búsqueda de la utilidad en una sociedad que no necesita a nadie, la barcelonesa. Es el arranque adolescente de un adulto de 34 años que se ha echado a perder a sí mismo porque no quiso hacer en su momento lo que se le suponía, sacarle perras a su título de Medicina, y ahora se da cuenta de que la vida de peón de fábrica de plásticos tampoco le llena. Es un libro que a Paca le ha gustado menos que el primero del autor, Lo importante es perder, porque no se identifica con el protagonista, ella la chica ocupada, y que Golfo dejó en el cuarto capítulo porque iba de un tío depresivo, él el chico vitalista. Y es un libro que a mi me ha gustado no porque me identifique ni me deje de identificar con el colega (como tampoco me identificaba con Pat Bateman y me gustó American Psycho), aunque algo de parecido hay, sobre todo en eso de no encontrar en qué coño trabajar siendo tan buen mozo; a mí me ha gustado, digo, porque a pesar de ser un poquito denso en la elaboración de las frases y en las comparaciones que aunque se supone que se hacen para encontrar sensaciones comunes con el lector, a mí me dejaban más desarmado que antes de leerlas, de vez en cuando encuentras mientras avanzas en el texto perlitas que te dejan buen sabor de boca y que te hacen pensar que ninguno de los dos, ni el protagonista ni el escritor, son del todo imbéciles.

Así que, antes de perder el tiempo viendo una mierda película, o una mierda serie, leed una novela que no es una mierda y que le dará algún dinerillo a un gafotas que quiere ser artista. ¿No es adorable?

Escrito por Guillermo

11 Enero, 2006 a 1:13 am

Escrito en Literatura